Vuelvo sobre mis pasos una tarde cualquiera, analizando lo hecho hasta ahora. Conozco mis fallos, errores y virtudes, he llegado a la desgraciada conclusión de que estoy vacío, me limito a existir y no a vivir.
Necesito un cambio, algo que me dé alas para dejar los recuerdos atrás, empezar en una nueva ciudad tal vez, conocer gente nueva y probar de nuevo el amor y la suerte (si las cicatrices me lo permiten).
Las mañanas se hacen tortuosas, los pies me pesan, siento los huesos rotos y la piel más pálida que de costumbre, como aún peor si se puede, las clases son una excusa para alejarme mentalmente.
Conversaciones de las que intento sacar algo más de la gente pero acaban decepcionándote o te decepcionas a ti mismo intentando esperar algo que sabes que aquí no llegará.
Me consuelo sabiendo que dentro de poco todo esto acabará.
¿Por qué las cosas siempre cambian sólo hay que dar tiempo al tiempo, verdad?

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